Mostrando entradas con la etiqueta Suburbano Ediciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Suburbano Ediciones. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2015

Pilar Adón: “A nuestros demonios les encanta mandar sobre nosotros, pero lo más sensato es relegarlos a un rincón donde no den la lata”

copy Ignacio Gil
Pilar Adón (Madrid, 1971) ha publicado los libros de relatos El mes más cruel (Impedimenta, 2010), por el que fue nombrada Nuevo Talento Fnac, y Viajes Inocentes (Páginas de Espuma, 2005), por el que obtuvo el Premio Ojo Crítico de Narrativa, así como la novela Las hijas de Sara (Alianza, 2003), considerada una de las diez mejores obras de ese año. Ha sido incluida en diversos volúmenes de relato, entre los que destacan Cuento español actual (1992-2012), recientemente publicado por Cátedra, y también ha incursionado en la poesía. En 666 invoca a terroríficos Espíritus familiares, sobre los que ahonda en la siguiente entrevista.

Para quien no haya tenido aún la ocasión de leerlo, ¿de qué trata Espíritus familiares?
Para mí es una historia de terror. Así la concebí y así quise escribirla. Se mezclan en este relato muchos de los componentes que más me estremecen: el desarraigo (espacial y sentimental), la soledad absoluta, la pérdida de control de lo que sucede y la sensación de que lo irracional lo domina todo. Cuando algo no tiene explicación y, además, no es benéfico sino, como en el caso de este relato, destructor, funesto, hay pocas vías por las que escapar. Y es necesario hacerlo. La protagonista de Espíritus familiares no lo logra y se ve atrapada en una sutil trampa: la de la dependencia, la de la obediencia debida. Es como si la persiguiera cierto fatalismo que forma parte de la historia de su familia. Y ella no se puede sustraer a él. Es algo inevitable. Y es justamente ese elemento de inevitabilidad, de inexorabilidad, lo que me parece terrorífico.

En algunos de los relatos incluidos en 666 se nos muestran demonios familiares e infiernos privados. Habrá quien se pregunte si, en el caso de que hubieran sido escritos por hombres, ofrecerían quizá una perspectiva más pública de lo maligno…
No lo sé. Me parece un tópico decir que la dimensión creativa femenina es más introspectiva, más sutil, o que los infiernos en las mujeres ocurren de puertas adentro pues la casa es el campo de juego natural de nuestro devenir. De un devenir privado. El que hable en mis relatos de espacios cerrados y de relaciones claustrofóbicas no se debe tanto al hecho de que sea mujer como a que los conflictos que se desarrollan en el ámbito familiar (con sus sutiles mecanismos de poder, chantaje y dependencia) me resultan más interesantes y desgarradores que los que se puedan ocasionar en cualquier otro ámbito. Aunque también podrían tener lugar en un colegio o entre los miembros de la tripulación de un barco que navega por el océano, lugares más públicos, pero también cercados. En cualquier espacio en el que se escenifique una jerarquía y unas relaciones de poder muy marcadas.

Cuando Fausto firma el contrato con Mefistófeles, descubre en su brazo la inscripción “Homo fuge” (hombre huye). La protagonista de Espíritus familiares, Rebeca, es una joven universitaria en fuga. ¿Se puede huir del dolor que “succiona y aniquila”?
Lo mejor es no caer en él. No buscarlo ni provocarlo con actitudes mentales poco sanas. Influidos por la cultura occidental, por las religiones del Libro, seguimos arrastrando la creencia de que estamos en este mundo para sufrir y purgar algún tipo de pecado original, de cuya sombra no nos podemos sustraer (nos toca pagar por ser hombres y ser libres). La culpa nos acompaña durante toda nuestra vida, y sólo nos libraremos de ella en la siguiente. Sin embargo, huir de ese destino es lo que nos hace verdaderamente humanos. Es entonces cuando descubrimos que las salidas no están lejos, y que es aquí y ahora cuando debemos librarnos de tanto dolor y de la muda acusación que constantemente cae sobre nosotros cuando parece que nos “atrevemos” a ser felices. Soy consciente, en cualquier caso, más allá de aspiraciones y pretensiones, de que el dolor va con nosotros y de que huir es complicado. Huir, además, es una palabra que tiene mala prensa. Parece que hay que aguantar lo que toque e intentar soportarlo con resignación, aunque, de nuevo, creo que ese aguante vuelve a ser una derivación de unos preceptos religiosos mal entendidos. Cuando algo no va bien, es mejor intentar cambiarlo. O huir. No estoy en absoluto de acuerdo con eso de “Más vale lo malo conocido…”

Su relato está lleno de sonidos. Cierto ruido exterior a Rebeca, conformado por el rugido del viento,sonidos de neumáticos sobre el asfalto mojado, voces de transeúntes, llantos de niños, aullidos de perros… Un ruido enunciado que sintoniza bien con el desorden interno de su protagonista…
El ruido es una forma más de encarnación del mal, y los que vivimos en Madrid y lo sufrimos segundo tras segundo lo sabemos bien. Las grandes ciudades pueden ser desquiciantes, muy agresivas. La ciudad es caos. Es actividad, potencia. El desorden, la intrusión, esa violencia que forma parte de la atmósfera de las ciudades que no duermen, me vienen como anillo al dedo para ambientar y caracterizar el sufrimiento de Rebeca. La electricidad de fondo, el murmullo continuo que nunca cesa, ese muro sónico que está detrás de nuestra vida cotidiana, son un reflejo del rumor de pensamientos obsesivos que nos inundan y que nosotros obviamos porque si no lo hiciéramos, nos volveríamos locos. Hasta que esos pensamientos toman el control. La reflexión ha de hacerse en silencio. La creación necesita silencio, al menos exterior y al menos para mí. Sé de otras escritoras que crean rodeadas del rumor de la ciudad, y que se sienten acogidas por él. Para mí el ruido es un intruso indeseado.

Si no podemos refugiarnos en la locura para preservarnos de nuestros demonios, ¿qué nos queda?
La cordura. Sin duda. Siempre la cordura y la serenidad. A nuestros demonios les encanta mandar. Mandar sobre nosotros. Conducirnos, llevarnos de la mano por donde ellos quieren. Pero lo más sensato que podemos hacer es relegarlos a un rincón donde no den la lata y donde podamos tomarlos como lo que son: entes molestos a los que hay que ignorar.

En su relato se nos habla de una barandilla “mojada aunque no hubiera llovido”, un árbol “caprichoso y descomunal”, criaturas inconcebibles… Sin embargo, lo realmente pavoroso de su cuento es una especie de amor… que no sé definir. ¿Me ayuda?
Es el amor a una madre. Con todo lo que conlleva. Aunque parezca lógicamente inconcebible para el personaje, aunque ella sepa que su madre no está, lo cierto es que de una manera demencial, irracional, la ve. Habla con ella. Y si la madre le dice que desaparezca, ella desaparece ya que le parece inimaginable que su madre pueda buscar el mal para ella. En el fondo, Rebeca siente que cierra un círculo. Un círculo que se abrió con la muerte de su madre y que todavía no se había completado. Y, mientras tanto, subsisten la culpa y los reproches y el hecho de que sienta que no cumplió con su deber en su momento ni con lo que se esperaba de ella, y que lo más lógico sería estar con quien más quiere. Y sólo existe una manera de hacerlo. He ahí el elemento terrorífico que subyace en el relato, bajo mi punto de vista: el deseo de morir, de anularse, de desaparecer, se encarna en la persona a la que más se quiere de manera instintiva, por naturaleza. Y esa persona, además, colabora en su destrucción.

‹‹Mi madre es un pez>>, dice Vardaman Bundren en Mientras agonizo. ¿Qué es, por todos los demonios, la madre de su relato?

Todo el mundo fantasea con su propia muerte. Y con la muerte de la gente a la que quiere. Forma parte de nuestras imaginaciones más secretas. Para el catolicismo, el suicidio es el máximo tabú. Es inconcebible. Es el pecado imperdonable.Sólo dos seres son capaces de darnos la vida y sólo ellos, en una especie de razonamiento consecuente,tendrían la supuesta potestad de quitárnosla. Una es Dios. Otra es nuestra madre. Cuando ya ni siquiera Dios (para el que cree) puede aportar motivos suficientes para seguir, parece lógico que sea sólo esa persona física quien pueda autorizarnos a devolver el regalo envenenado. Así, la madre de Rebeca es la única voz autorizada para pedirle que confíe en ella y que la siga para acabar de una vez con todo.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Cristina Cerrada: “Cuando los demonios afloran, ya nada o casi nada puede pararlos”

La escritora Cristina Cerrada (Madrid, 1970) participa con su relato Soldaditos de plomo en la antología 666, en la que seis escritoras españolas ofrecen su particular visión sobre lo maligno y el demonio. Doctora en Estudios Literarios, Cerrada es directora académica de Focus On y autora de los libros Noctámbulo, IV Premio Casa de América; Compañía, II Premio Caja Madrid;  Calor de Hogar, S.A., X Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla; Alianzas duraderas; La mujer calva, XIV Premio Lengua de Trapo; Anatomía de Caín y Cenicienta en Pensilvania, XLI Premio Ciudad de Barbastro.

Sin destripar su relato, ¿de qué demonios nos hablan sus Soldaditos de plomo?
«Todas las familias felices se parecen. Las desgraciadas lo son cada una a su manera». Así comienza Tolstói Ana Karenina. Porque, en efecto, la infelicidad cotidiana es algo apenas perceptible. Se cuela, en forma de fantasma, o alien, o demonio, se infiltra y va tomando posiciones, imperceptiblemente, hasta que tal vez ya no hay nada que se pueda hacer.

Reconozco que me da más miedo el matrimonio que retrata su cuento que el contenido de la caja que su protagonista devuelve y la raya de luz amarilla en el suelo…
Lo que no se ve es lo que más miedo da. Lo que no se sabe. Lo que no se nombra. Esa caja contiene soldados, guerreros, podría ser la caja de Pandora. Hay que devolverla, por si acaso con ella se va lo que simboliza.

Su protagonista está siempre atento a lo que su mujer, Miriam, opina o quiere, aparentemente pusilánime o resignado, hasta que hacia el final del relato muestra una resolución no exenta de violencia y, de nuevo, de duda. ¿«Miriam tiene razón»?

Esa duda es lo que realmente se vuelve contra los dos. Él exige a Miriam que le guíe, que decida ella, al precio de ser su esclavo, un fantasma sin voluntad. Ella le exige a él que mantenga la paz, que no muestre desacuerdo o conflicto. Por eso, cuando ella no tiene la iniciativa de acabar con el problema que, según ella, él ha traído a casa, toda la agresividad de ambos se vuelve hacia el niño, lo «que han hecho» entre los dos.

Soldaditos de plomo rezuma violencia…
A menudo llamamos demonios a aquellos aspectos de nuestro carácter de los que nos avergonzamos, los que ocultamos a todos y que afloran solo en circunstancias especiales. Los demonios, así llamados, de nuestro carácter, son a menudo una forma de proyectar fuera nuestra propia ira, agresividad e intolerancia. Y es ese idílico terreno de la cotidianidad, frecuentemente, el hogar, su escenario más sagrado. Cuando los demonios afloran, ya nada (o casi nada) puede pararlos...

¿Mejor dejamos la puerta cerrada?
La puerta siempre está, de alguna manera, cerrada. Ese ocultamiento está en el origen de lo tanático. Pero también de lo erótico. La puerta no es únicamente lo que nos mantiene alejados del horror. También es el velo, el zapato de cristal, lo que nos incita a pensar en el otro lado. En «lo otro». En el otro. Y a desearlo.

Utiliza frases de aliento extremadamente corto, fracturadas. Como dijo Henry James, ¿la idea y la forma son la aguja y el hilo?
Íntima e inexcusablemente. Hay textos cuyo significado es su forma. Como en la poesía. Todo texto literario, en mi opinión, es poesía, en el más amplio significado del término. Lo es etimológicamente, y lo es por tradición. Poesía era para los griegos lo que para nosotros es hoy lo literario. Más que la aguja y el hilo, verba y res, como creía Octavio Paz, son la misma cosa. Ritmo. Pulso. Respiración. Como lo es una melodía. No se puede decir que el comienzo de la quinta sinfonía de Beethoven podría «decirse» de otra manera. «Es» esa manera. «Es» lo significa. O significa lo que «es». Jajaja, un galimatías, lo sé. Como diría Mago, el personaje de Martin Scorsese, a Travis, en Taxidriver, «¿Qué quieres? No soy Bertrand Russell».

miércoles, 25 de junio de 2014

... y 666, hoy a la venta, es Marta Sanz y Susana Vallejo

Llegó el gran día. Hoy nace 666: 6 relatos del demonio, 6 escritoras, 6 miradas sobre maligno. Una antología del demonio, con Elia Barceló, Cristina Cerrada,  Pilar Adón, Esther García Llovet y dos autoras que aún no os había presentado:

MARTA SANZ 
Madrid, 1967. Es doctora en Filología. Ha publicado con la editorial Debate las novelas: El frío, Lenguas muertas y Los mejores tiempos (Premio Ojo Crítico de RNE en 2001). En 2003, publica en Destino, Animales domésticos, y en 2006 queda finalista del premio Nadal conSusana y los viejos, obra que también es finalista del Premio Salambó. Colabora con El Cultural, con el confidencial.com y con la revistaMercurio. Es autora de una antología de poesía española contemporánea: Metalingüísticos y sentimentales (Biblioteca Nueva). Ha recibido el premio Vargas Llosa NH de relatos en su XI edición. En 2008, publica la novela autobiográfica La lección de anatomía (RBA), reeditada en 2014 por Anagrama, y en 2009 edita y prologa El libro de la mujer fatal (451). A lo largo del 2010 aparecen los poemarios Perra mentirosa y Hardcore (Bartleby) y su novela Black, black, black (Anagrama) protagonizada por el detective Arturo Zarco, y traducida al italiano en 2013 con una excelente recepción crítica. En 2012 Caballo de Troya reedita su primera novela, El frío, y Anagrama publica Un buen detective no se casa jamás,una nueva entrega de las aventuras de Zarco. En 2013 publica Amourfou (La pereza ediciones), su poemario Vintage (Bartleby) y su novela Daniela Astor y la caja negra (Anagrama) que ha obtenido los premios Tigre Juan, Cálamo-Otra mirada y Estado Crítico a la mejor novela de 2013. 

SUSANA VALLEJO
Madrid, 1968. Escritora, licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, y experta en Comunicación. Trabaja en esta área en una multinacional de Barcelona donde vive desde 1994. En 2011 ganó el Premio Edebé de Literatura Juvenil con El espíritu del último verano. Además, fue finalista del Premio Internacional de Ciencia Ficción y Literatura Fantástica de ediciones Minotauro en 2008 y 2013, y del Premio Jaén con la saga fantástica «Porta Coeli» en 2007. Entre sus obras destaca, además, “Calle Berlín, 109”.

666 se vende a 6,66$ en la Book Marketplace de Suburbano Ediciones.

martes, 24 de junio de 2014

666 es Esther García Llovet y 'Un buen día lo tiene cualquiera'

La cuarta autora del sexteto de escritoras que aportan sus relatos a 666 es…

ESTHER GARCÍA LLOVET


Málaga, 1963. Vive en Madrid desde 1970, donde estudió Psicología Clínica y Dirección de Cine. Ha publicado Coda (finalista IV Premio Casa de América), Submáquina, Las crudas y Mamut y colabora como periodista habitualmente en el magazine El Asombrario. Ha publicado relatos en antologías de Cátedra, Caballo de Troya, Nevsky y Siglo XXI. Es traductora del inglés. 

lunes, 23 de junio de 2014

666 es Cristina Cerrada y 'Soldaditos de plomo'

666, la antología demoníaca que he editado para Suburbano Ediciones y que se publicará esta semana, cuenta con un relato, Soldaditos de plomo, obra de Cristina Cerrada. Este es el perfil de la tercera escritora del demonio:


Madrid, 1970. Doctora en Estudios Literarios. Es autora de los libros Noctámbulos (Lengua de Trapo 2003), IV Premio Casa de América; Compañía (Lengua de Trapo 2004), II Premio Caja Madrid;  Calor de Hogar, S.A. (Algaida, 2005), X Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla; Alianzas duraderas (Lengua de Trapo 2007); La mujer calva (Lengua de Trapo 2008), XIV Premio Lengua de Trapo; Anatomía de Caín (Baladi 2010) y Cenicienta en Pensilvania (DVD 2010), XLI Premio Ciudad de Barbastro.


viernes, 20 de junio de 2014

666 es Elia Barceló y 'El negocio de tu vida'

copy Pablo. A. Mendívil
Junto con Pilar Adón, ‘666’, la antología demoníaca que he editado para Suburbano Ediciones y que se publicará la semana que viene, cuenta con un relato, ‘El negocio de tu vida’, escrito por Elia Barceló:

Alicante, 1957. Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Innsbruck. Ha publicado relatos, novelas policíacas, históricas, realistas, de ciencia ficción y fantásticas, ensayos y novelas para jóvenes. Su última publicación es la trilogía fantástica Anima Mundi, de la que  han aparecido los dos primeros volúmenes: Hijos del Clan rojo e Hijos de Atlantis. Es considerada como una de las tres grandes escritoras en lengua española de género fantástico. 


miércoles, 18 de junio de 2014

666 es Pilar Adón y sus "Espíritus familiares"

copy Ignacio Gil
Os presento a una de las autoras diabólicas de 666, el ebook que saldrá a la venta la semana que viene. Se trata de Pilar Adón. Su relato para la antología se titula "Espíritus familiares" y este es, en resumen, su perfil:

Madrid, 1971. Ha publicado los libros de relatos El mes más cruel (Nuevo Talento Fnac) y Viajes Inocentes (Premio Ojo Crítico de Narrativa), así como la novela Las hijas de Sara, considerado uno de los diez mejores libros de 2003. Ha traducido obras de Henry James, Edith Wharton y Penelope Fitzgerald. En 2011 publicó el poemario La hija del cazador. Forma parte de diversas antologías de relato, entre otras: Cuento español actual, Siglo XXI y Pequeñas Resistencias. 

lunes, 16 de junio de 2014

Pronto, muy pronto: 666

Pronto, muy pronto: 666, la antología demoníaca que he editado para Suburbano Ediciones:

[seis relatos del demonio]

[seis escritoras]

[seis miradas literarias sobre lo maligno]

Esta es la portada. El ebook, en junio, el mes seis…


viernes, 20 de diciembre de 2013

Sergi Bellver presenta su colección de relatos 'Agua dura'

Sergi Bellver presentó ayer por la noche su primer libro de relatos, titulado 'Agua dura', en la librería Rafael Alberti de Madrid. Aquí os dejo un pequeño video, que dura cuatro minutos, e incluye declaraciones del autor sobre su obra, recientemente publicada por Suburbano Ediciones.

Para más información, mira la entrada que escribió Bellver para este blog sobre Agua dura.