martes, 1 de mayo de 2012

El Sunset Limited

Cormac McCarthy
Traducción: Luis Murillo Fort
Mondadori. Barcelona, 2012
112 págs. 14,90 €

El Sunset Limited es un combate dialogado entre dos hombres sin nombre sentados en torno a una mesa de formica, en la cocina de un piso de un gueto negro de Nueva York.

En una esquina tenemos a un negro corpulento, un ex convicto sin familia condenado por asesinato, que, tras sentir la llamada de Jesús, se pasó “al otro bando” y se dedica a ayudar a yonkis y adictos al crack porque quiere creer que “las cosas pueden cambiar”. 

En la otra está el hombre blanco al que ha salvado esa mañana, evitando que se arrojara al paso de un tren, el Sunset Limited. Se trata de un profesor universitario de mediana edad, ateo, sin amigos, pesimista y escéptico, que ha decidido suicidarse el día de su cumpleaños. Dos personajes arquetípicos, unidos por la soledad, que Cormac McCarthy enfrenta en un pulso verbal a vida o muerte marcado por la tensión.


El negro utiliza todas las estratagemas a su alcance para mantener el interés del  blanco y evitar que se vaya de su casa y consume el suicidio. Le interroga, habla de sí mismo, razona, cuenta historias… Como Scheherazade se aferra a la palabra para salvar al profesor, pero también a sí mismo. Por eso, en una de las múltiples ocasiones en la que el blanco intenta zanjar la charla y marcharse, el expresidiario le dice: “No tiene por qué marcharse, profesor. ¿Qué voy a hacer yo, si me deja aquí solo”. Es decir, ¿qué sentido tendrá su vida si Dios no le inspira las palabras que necesita para evitar el suicidio del blanco? ¿Qué sentido tendría que Dios hiciera que ambos coincidieran en el andén, si no cumple la misión a la que se siente llamado? ¿Será que lo único que lo diferencia, en realidad, del blanco es que éste ha asumido totalmente su “pérdida gradual de la fantasía” y él no?

Como todas las grandes obras, El Sunset Limited encierra una honda reflexión sobre el sentido de la palabra, de la literatura y el arte en general. “Los cimientos de la civilización” que  el profesor blanco consideró indestructibles, y lo suficientemente valiosos para sustentar su propia vida, hasta que  “la civilización occidental se esfumó finalmente por las chimeneas de Dachau”, y el horror simbolizado por el campo de concentración nazi impuso para siempre la realidad de la maldad humana sobre la fantasía de que, como cree el ex presidiario, “las cosas pueden cambiar”.

Iluminando este diálogo teatral escrito por el autor de La carretera en un solo acto, dos objetos, cargados de palabras, descansan sobre la mesa de formica que separa a ambos hombres. Una biblia y un periódico. A mí, me sobran más palabras. Y, ¿a ti? ¿Has leído El Sunset Limited? ¿Te gusta McCarthy?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿ Es tan dura como The Road?. A mí me dejo tocada.

Carmen Jiménez dijo...

Pues la verdad es que sí que es una obra "dura". Te deja tocada, como dices, pero merece la pena... nunca mejor dicho :)