martes, 24 de abril de 2012

Cinco razones para aborrecer a Borges

Foto del escritor Jorge Luis Borges en el Hotel Beaux, en 1969.
Fotógrafo: Pepe Fernández.
                                                                         
El periodista y escritor Rodolfo Braceli entrevistó en varias ocasiones a Jorge Luis Borges. En Escritores descalzos, incluye extractos de esas entrevistas y recoge algunas de las opiniones por las que, incluso aquellos que rendimos pleitesía literaria al Borges escritor, aborrecemos al Borges persona.

Aquí van cinco razones por las que, personalmente, ‹‹el Sumo Ciego›› me parece un ser aborrecible:

• Borges consideraba “razonable que por motivos políticos se mate a otros hombres”.
En una de sus entrevistas, Braceli le preguntó, para llevarlo a un territorio concreto, si por ejemplo consideraría aceptable el asesinato de Pablo Neruda si estuviera vivo (cuando hizo esta entrevista, ya estaba muerto). Borges respondió: “Por supuesto. Además, Neruda también justificaba la muerte, como yo. Desde el momento que era comunista, apoyaba las muertes que producían los rusos”.

• Se mostró muy elogioso con Pinochet.
Lo calificó de salvador de la patria, prócer americano…

• Y era muy cobarde...
En 1978, Braceli acompañó a una amiga de Antonio Di Benedetto, encarcelado por la terrible dictadura argentina, a casa de Borges con el objetivo de que firmara un documento en el que intelectuales prestigiosos solicitaban la libertad del escritor. Primero, Borges intentó zafarse alegando que él no alcanzaba a ser un intelectual y mucho menos prestigioso (¡!). Luego, adujo: “Descreo de que mi temblorosa firma sirva para salvar a este hombre”. Y cuando finalmente accedió a firmar, sugirió a los visitantes que lo hicieran por él para que saliera bien la firma (¡¡!!). Como se negaron, accedió a hacerlo él mismo, pero hacia el final de la hoja (¡¡¡!!!). Braceli le reprochó entonces que se estaba portando como un niño y él concluyó: “Mejor que no se entere Herodes, entonces”.

• Antivasco.
Braceli le contó que por rama materna tiene orígenes vascos.  Borges, que también tenía cierta ascendencia vasca, replicó: “¿Vasco? Yo no entiendo cómo alguien puede sentirse orgulloso de ser vasco… Los vascos me parecen más inservibles que los negros, y fíjese que los negros no han servido para otra cosa que para ser esclavos”.

• Racista.
Braceli le pidió a Borges que supusiera que hubiera tenido un hijo y ese hijo le hubiera salido negro. La mera mención de esa hipótesis hizo que ‹‹el Sumo Ciego›› explotara : “Noooo… ¡eso jamás hubiera sucedido! Para eso yo hubiera tenido que acostarme con una negra, y eso no pasó jamás ¡por suerte! […] No creo que nadie se podría alegrar de tener un hijo negro, ¡ni los negros!”.

Este tipo de barbaridades le costaron el Nobel a Borges. ¿Tú que opinas? ¿Hasta qué punto las opiniones personales, sociales o políticas de los escritores condicionan tus lecturas?

10 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Influye cómo te caiga un personaje en tus habitos de lectura? Soy más crítica con la gente que me cae mal. Pérez Reverte no le paso ni una, pero por lo menos no se esconde, opina y piensa diferente de mí. Prefiero esto a los que no se pronuncian, lo que no cogen partido por nada, desconfio más de ellos y de sus novelas. A Vargas Llosa que lo considero mejor escritor que Reverte le paso más, aunque tampoco estoy de acuerdo con él y esta alejado más de mí: por generación, machismo, etc. No soy tan dura con Borges porque lo exiliarón profesionalmente a los sotanos de una biblioteca, sin poder dar clases, sin reconocimiento social ni nada por sus ideas, se quedo ciego en ella. Aunque lo que más me gusta de él es la antología de sus cuentos policiacos preferidos. Para mí Cela es el caso extremo, no valoro nada su obra, no la leo, no me interesa y lo achaco que nunca lo valore a él como personaje público.

Ai Misaki dijo...

Intento que las opiniones de los autores no me influya demasiado a la hora de escoger lecturas. Me enseñaron a separar a la persona del profesional, y también a apreciar unas palabras bien escogidas. Creo que si nos limitamos a escoger nuestras lecturas, podemos perdernos textos capaces de despertarnos sentimientos profundos (ya sean buenos o malos. En ocasiones está bien leer algo que haga que se te revuelvan las tripas)

En lo que si me influye es en mi predisposición a pagar por el libro: si el autor me cae bien, es más probable que lo compre, si no... las bibliotecas existen para algo...

Ai Misaki dijo...

Por cierto, mi más sincera enhorabuena por el blog :) intuyo que voy a sacar muchos buenos ratos de aquí...

Carmen Jiménez dijo...

Gracias Ai! Aquí te espero. La verdad es que reconozco que a mí sí me influye en la elección de mis lecturas conocer cuáles fueron o son las actitudes y posicionamientos de determinados escritores ante determinadas circunstancias sociales o políticas. No quiere decir que no los lea. Solo que quizá los lea menos de lo que debiera. Solo hay una excepción: Vargas Llosa. No comparto sus planteamientos, pero reconozco que cada vez que saca libro nuevo me falta tiempo para ir a comprarlo. Debilidades que tiene una...

Juan Avellana dijo...

Hola, Carmen. Yo, con todo respeto, opino que esas cuatro anecdotillas de dudoso origen no demuestran más que la facilidad con que propaga el prejuicio y la difamación. Efectivamente, durante los años 70 un Borges ya anciano protagonizó algunos incidentes que no lo ayudaron mucho con los "políticamente correctos" de la época, que actuaban más o menos como los de ahora. Pero Borges fue antinazi, antiperonista, antitotalitario, humanista y valiente durante los años en que eso tenía verdadero mérito, cuando casi todos los demás se rendían a la barbarie, comunista o nazi.
Si embargo, lo más indigno es decir que fuese cobarde: ¡él, represaliado durante décadas por osar llevarle la contraria al unánime populismo peronista!

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo, Juan. Quien critica a Borges de semejante manera, es porque no conoce su obra ni su vida, y atiende sólo a lo superficial.

Carmen Jiménez dijo...

Hola Juan. Discrepo en calificar de "anecdotillas" a semejantes salidas de tiesto, por no calificarlas de otra forma. Y no tienen un dudoso origen ni son difamatorias. Braceli es un periodista argentino muy acreditado. Su obra está traducida a varias lenguas, algunos de sus libros se usan en escuelas de periodismo de Argentina y Estados Unidos, ha recibido premios por sus entrevistas (entre otros, por una a García Márquez). Braceli conoció muy bien a Borges. Lo entrevistó en muchas ocasiones (guarda las grabaciones) y los "incidentes" son reales. Dices que "lo más indigno es decir que fuese un cobarde". Entrecomillo otra frase del libro de Braceli donde Borges dice: "Soy un cobarde, mi dentista lo sabe muy bien". En definitiva, me reafirmo en que Borges dijo cosas absolutamente aborrecibles durante su vida, por muy meritoria que fuera su obra, como indico en la entrada... En cualquier caso, mil gracias a todos por vuestras enriquecedoras reflexiones sobre el tema.

Anónimo dijo...

Las anedoctas estan nos gusten o no.
Pienso que Borges era humano y que a veces se equivocaba: para mí que se equivoco de pais al nacer o el momento que le toco vivir; pero no pudo elegir. Muchas veces le pidieron que se posicionara y él estaba cansado de la biblioteca y temeroso del regimen, no lo hizo, queria vivir al margen. Negarlo y querer endiosarlo es quitarle valor a su vida y a la de otros que también sufrieron represalias por tomar partido. Borges callo mucho en la dictadura y no lo culpo porque quizas yo en su lugar también lo hubiera hecho, es humano; en cambio, me acuerdo de otros que no callaron en la dictadura.

Anónimo dijo...

, el Borges como ser humano no afecta en lo más mínimo su brillante obra ficciones

Anónimo dijo...

Creo que el juicio personal ha nublado la percepción de quien escribe. Si interesan los juicios todo arte quedaría descartado