viernes, 17 de mayo de 2013

Estreno de 'El gran Gatsby'

Una de las ventajas de que Hollywood estrene películas basadas en grandes obras literarias es que, una vez vistas, más de uno se anima a leerlas. Bienvenida sea, por tanto, la última adaptación cinematográfica de El gran Gatsby, que se estrena hoy en España y que ha sido acogida con frialdad en el festival de Cannes. Aquí os dejo el tráiler de la película, dirigida por Baz Luhrmann y protagonizada por Leonardo DiCaprio, Carey Mulligan y Tobey Maguire:

 
 
 
Películas al margen, lo que de verdad está genial es el libro. Si no habéis leido El gran Gatsby, os lo recomiendo fervorosamente. Aquí os dejo el enlace a la reseña que publiqué en su día sobre la obra de Scott Fitzgerald: http://elmonolector.blogspot.com.es/2011/03/el-gran-gastby.html

Si lo habéis leido, ¿qué os pareció? ¿Os gustó...?

miércoles, 15 de mayo de 2013

Mi vida querida

Alice Munro
Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino
Lumen. 2013.
336 págs. 22.90 €. EPUB: 14.99 €.

Todos los relatos de Alice Munro (Wingham, Ontario, 1931) contenidos en esta colección tienen algo estremecedor. Un núcleo poético que estalla en significados complejos a partir de situaciones y personajes en apariencia normales, donde lo ordinario se convierte en extraordinario porque revela lo oculto, lo desequilibrado, lo anormal que hay en todos nosotros en determinados momentos, ante acontecimientos concretos.
La octogenaria narradora canadiense tiene una capacidad extraordinaria para atrapar y sintetizar esas escenas que determinan un antes y un después porque nos enfrentan a una encrucijada moral que exige una toma de decisión, acertada o errónea, que nos marca de por vida, alimentando fantasmas que se sedimentan en nuestro interior para que Munro los remueva, con su escritura mágica, haciendo que afloren feroces a la superficie que habitaron una vez.

Se trata de decisiones propias, como la niña de la niña de Grava, que cuando su hermana se arroja a una cantera anegada y ante el riesgo de que se ahogue, debe decidir si alerta a su madre y su amante, interrumpiendo su encuentro amoroso, o no. Pero también de decisiones ajenas, como la que debe encajar la maestra de Amundsen, abandonada por su prometido, el director del sanatorio de tuberculosos donde trabaja, poco antes de contraer matrimonio. Decisiones que abocan al autoreconocimiento y la transformación de los personajes-viajeros -siempre de camino, cuando no en fuga- de Munro, quien no duda en servirse a menudo del tren como metáfora del viaje interior de sus protagonistas hacia la exploración vital (Amundsen, Tren…). Decisiones, en definitiva, ante las que los personajes oscilan, como bisagras, entre la culpa, asociada a la memoria de lo que pasó, y el olvido que procura la aceptación: “La cuestión es ser feliz. A toda costa. Inténtalo. Se puede. Y luego cada vez resulta más fácil. No tiene nada que ver con las circunstancias. No te imaginas hasta qué punto funcionan. Se aceptan las cosas y la tragedia desaparece”.


Impulso y deber

Los personajes femeninos que Munro pone bajo la lente de su microscopio narrativo suelen debatirse entre el deseo y el deber. Entre los impulsos y los mandatos de la moral dominante o las creencias establecidas. Enfrentados a un conflicto concreto, muchos transgreden la norma. Como  Greta, la mujer de Llegar a Japón, que decide dejar a su hija sola para acostarse con un desconocido en un tren porque el deseo puede a los “afectos cotidianos”; Leah, hija de una familia ultra religiosa fugada con el hijo de un pastor en Irse de Maverley; Mona, la violinista de Santuario; Corrie, la poliomelítica extorsionada por su amante; Sadie, la cantante radiofónica aficionada al baile de El ojo

La obra se divide en dos partes bien diferenciadas, donde casi siempre laten los mismos temas, recurrentes en toda la obra de Munro: el amor, el paso del tiempo, las relaciones paterno filiales, el sentimiento de pérdida que transforma nuestra visión del mundo… Por un lado están los diez relatos iniciales, ambientados desde finales de la II Guerra Mundial hasta aproximadamente 1970, en pequeñas ciudades de provincias. Por otra, Finale, donde la autora incluye cuatro piezas que “no son exactamente cuentos”, sino que “forman una unidad distinta que es autobiográfica de sentimiento” y que, según confiesa la autora, son “lo primero y lo último –y lo más íntimo- de cuanto tengo que decir sobre mi propia vida”. Ahí están los acontecimientos que marcaron su infancia: la experiencia de ver muerta a su niñera Sadie, su obsesiva idea de estrangular a su hermana pequeña solo por el gusto de “probar lo peor”, su visión infantil de una prostituta y esa Vida querida, que cierra el volumen y le da título, en la que la autora habla de cómo (nos) perdonamos lo imperdonable.
Desde un punto de vista formal, la prosa de Munro se desnuda de todo artificio porque aquí lo que importa son los personajes y su historia. Lenguaje exprimido al máximo, tono bajo y aliento corto para que nada solape la poesía de la complejidad humana, en la que no cabe nada que no sea esencial.
Un consejo: una vez iniciada la lectura de cualquiera de estos relatos, no lo deje a medias para continuar más tarde. Apúrelo de una vez y concéntrese en cada palabra, porque con Munro todo cuenta, aunque la traducción de esta obra incite a aprender inglés como sea para tener acceso al original  y no a lo que aquí se nos presenta.

martes, 7 de mayo de 2013

García Márquez y el 'shit-detector' para podar escritos

Gabriel García Márquez en 1982. Foto: José Lara.

Gabriel García Márquez coordinó un taller de guión en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba), cuya experiencia recogió en La bendita manía de contar, Me alquilo para soñar y un tercer libro, del que hoy extraemos la cita que se reproduce a continuación, titulado Cómo se cuenta un cuento. En este volumen, el premio Nobel de Literatura revela algunas claves fundamentales para la creación de un texto y los elementos del complejo proceso de elaboración de una historia. Nos detenemos en un pequeño fragmento que dedica a la necesidad de podar los textos que escribimos, en el que apela al sentido autocrítico, el shit-detector del que habla Hemingway, para tachar y tirar a  la basura lo que no sirve:
 
 
“Hay que aprender a desechar. Un buen escritor no se conoce tanto por lo que publica como por lo que echa al cesto de la basura. Los demás no lo saben, pero uno sí sabe lo que echa al cesto de la basura, lo que va desechando y lo que va aprovechando. Si desecha es que va por buen camino, Para escribir uno tiene que estar convencido de que es mejor que Cervantes; si no, uno acaba siendo peor de lo que en realidad es. Hay que apuntar alto y tratar de llegar lejos. Y hay que tener criterio, y por supuesto valor para tachar lo que haya que tachar y para oír opiniones y reflexionar seriamente sobre ellas. Un paso más y ya estamos en condiciones de poner en duda y someter a prueba incluso aquellas cosas que nos parecen buenas. Es más, aunque a todo el mundo le parezcan buenas, uno debe ser capaz de ponerlo en duda. No es fácil. La primera reacción que uno tiene, cuando empieza a sospechar que debe romper algo, es defensiva: ‹‹¿Cómo voy a romper esto, si es lo que más me gusta?››. Pero uno analiza y se da cuenta de que, efectivamente, no funciona dentro de la historia, está desajustando la estructura, contradice el carácter del personaje, va por otro camino… Hay que romperlo. Y nos duele en el alma… el primer día. Al día siguiente duele menos; a los dos días, un poco menos; a los tres, menos aún; y a los cuatro ya uno ni se acuerda. Pero mucho cuidado con andar guardando en lugar de romper, porque existe el peligro, si el material desechado está a mano, de que uno vuelva a sacarlo para ver si ‹‹cabe›› en otro momento”.
“[…] Lo que no sirve, no sirve, y hay que tirarlo, venga de donde venga”.

Citas extraídas de:
Cómo se cuenta un cuento. Páginas 21, 22 y 23.
Gabrie García Márquez
De Bolsillo. 2003. 254 páginas.

viernes, 3 de mayo de 2013

La revista Sub-Urbano está a punto de aterrizar en Madrid

La revista Sub-Urbano, con la que vengo colaborando desde hace un par de meses, se presentará en la librería Tipos Infames de Madrid –calle San Joaquín 3, Malasaña–, el día 13 de mayo a la 8:00 pm. El acto será moderado por los escritores Jorge Eduardo Benavides e Ignacio del Valle y el editor de la revista Pedro Medina. El periodista y escritor Doménico Chiappe hará una lectura de “TQM”, el cuento con el cual participó en la edición.
Sub-Urbano es una revista on-line, de publicación mensual, editada en Miami, que reivindica la literatura Iberoamericana en los Estados Unidos y difunde el arte en todas sus formas. Nació en 2009, y ahora, gracias al apoyo de sus lectores –más de 20,000 al mes–, apunta a convertirse en un referente cultural en la comunidad de habla hispana.
 
El objetivo principal de Sub-Urbano es promover la lectura en español en los Estados Unidos. Por eso busca crear un puente cultural entre ese país, España y Latinoamérica.
 
Recientemente ha publicado Sub-Urbano edición de colección. Un libro de 300 páginas que recoge obras de ficción, no ficción, entrevistas y ensayos de los autores de habla hispana más representativos en Iberoamerica y los Estados Unidos, como Edmundo Paz Soldán, Jorge Eduardo Benavides, Eduardo González-Viaña, Ignacio Del Valle, Doménico Chiappe, José Luis Muñoz, Eduardo Halfon, Diego Fonseca, José Ignacio Valenzuela, Pablo Brescia, Daína Chaviano, Rossana Ubanell, Teresa Dovalpage, María José Navia, entre otros. Esta edición también contiene secciones de música, teatro, poesía y demás manifestaciones artísticas.
 
 

miércoles, 24 de abril de 2013

Vargas Llosa publicará su nueva novela, 'El héroe discreto', en septiembre de 2013

El 12 de septiembre de 2013 Alfaguara publicará, en lanzamiento simultáneo en todo el ámbito de la lengua castellana, el nuevo libro de Mario Vargas Llosa, que lleva por título El héroe discreto.

La novela cuenta la historia paralela de dos personajes: el ordenado y entrañable Felícito Yanaqué, un pequeño empresario de Piura que es extorsionado e Ismael Carrera, un exitoso hombre de negocios, dueño de una aseguradora en Lima, quien urde una sorpresiva venganza contra sus dos hijos holgazanes que quisieron verlo muerto. Viejos conocidos del mundo vargallosiano aparecen en estas páginas: el sargento Lituma y los inconquistables, don Rigoberto, doña Lucrecia y Fonchito, todos moviéndose ahora en un Perú muy próspero.

Ambos personajes son, a su modo, discretos rebeldes que intentan hacerse cargo de sus propios destinos, pues tanto Ismael como Felícito le echan un pulso al curso de los acontecimientos. Mientras Ismael desafía todas las convenciones de su clase, Felícito se aferra a unas pocas máximas para plantar cara al chantaje. No son justicieros, pero están por encima de las mezquindades de su entorno para vivir según sus ideales y deseos.
 
Un libro lleno, por lo visto, de humor, en clave de melodrama, que ocurre en el pujante Perú actual, donde Piura y Lima ya no son espacios físicos, sino reinos de la imaginación poblados por los personajes de Mario Vargas Llosa