domingo, 24 de abril de 2011

¡Indignaos!

Stéphane Hessel
Prólogo de José Luis Sampedro
Traducción de Telmo Moreno
Destino. Barcelona. 2011
60 páginas. 5 euros. Libro electrónico: 4,49 euros.

Librito, panfleto, folleto, texto, ensayo, alegato, manifiesto… ¡Indignaos! ha sido definido de muchas formas, aunque el megáfono rojo de su portada revela con exactitud su vocación de grito, de voz alzada para que todos oigamos lo que tiene que decirnos el nonagenario Sthéphane Hessel (Berlín, 1917). Un tipo de novela que fue miembro de la Resistencia francesa, superviviente de Buchenwald y único redactor aún vivo de la Declaración Universidad de los Derechos Humanos de 1948. Y lo que tiene que decirnos Hessel es que no permanezcamos indiferentes ante la dictadura de los mercados, el trato a los inmigrantes y los gitanos y la pérdida de derechos conquistados, como las pensiones. Por eso este grito, esta rareza editorial de apenas veintisiete páginas, que ha precisado de un prólogo, eficaz, de José Luis Sampedro, y un postfacio del editor para hacer lomo, se ha convertido en un best seller en España, Francia y en otros países europeos. Porque el grito de Hessel refleja, con sencillez y apasionamiento, lo que muchos ciudadanos piensan. Porque ¡Indignaos! es la manifestación vehemente de un sentimiento generalizado.

Otros, antes que él, han puesto el dedo crítico sobre la misma llaga social, como el filósofo Josep Ramoneda quien en un reciente ensayo, titulado Contra la indiferencia, hizo un llamamiento a reaccionar contra la escandalosa impunidad de quienes han provocado esta crisis y a convertir la indignación ciudadana en proyectos políticos que restituyan la tensión necesaria entre democracia y capitalismo.

© Ulf Andersen
Héssel hace lo mismo. Se alinea con los presupuestos sartrianos según los cuales los libros no deben ser floreros, sino una forma de acción, una pedrada contra lo repulsivo, injusto e insolidario. Así pues, pide a los jóvenes que renuncien a la indiferencia y cojan el relevo de la indignación porque cuando algo te indigna, como a él le indignó el nazismo, “te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido” capaz de luchar, desde la no violencia, por construir una sociedad diferente. “No esa sociedad de sin papeles, de expulsiones, de recelo hacia los inmigrantes; no esa sociedad que pone en duda la jubilación, el derecho a la Seguridad Social; no esa sociedad donde los medios de comunicación están en manos de la gente pudiente”, sino una “sociedad de la que podamos estar orgullosos”.

2 comentarios:

Armenteros dijo...

Es llamativa la repercusión y el interés que ha despertado el libro de Hessel. Nosotros decidimos leerlo en el Taller de Lectura y en la librería donde habitualmente compramos aún no lo han traido porque aseguran que está agotado.

Carmen Jiménez dijo...

Yo se lo pedí a la editorial para hacer la reseña, pero nunca me llegó, asi que tuve que comprarlo. Creo que su éxito les ha cogido desprevenidos...